Mi primer discurso: Por Carlos Antonio Gorosito

NESTOR GONZALEZ TAPA

Scan0012 NESTOR GONZALEZ A aSaladillo/BA. Recibimos y Publicamos: “Hace 44 años, el 27 de febrero de 1973, pronuncie mi primer discurso ante una multitud. Tenía 18 años, era el cierre de campaña de la U.C.R.”

El martes 27 de febrero de 1973, pronuncie mi primer discurso político ante una multitud (por entonces tenía 18 años, los había cumplido el 23 de diciembre de 1972): Ese día se realizaba el acto de cierre de campaña de la UCR de Saladillo para las elecciones generales que se llevaron a cabo el 11 de marzo de 1973. Las principales fórmulas que competían por la presidencia de la Nación eran: FRUJULI, Dr. Héctor J. Campora -Dr. Vicente Solano Lima; Unión cívica Radical, Dr. Ricardo Balbín- Dr. Eduardo Gamond, Alianza Popular Revolucionaria, Dr. Oscar Alende -Dr. Horacio Sueldo, Nueva Fuerza, Julio Chamizo y Raúl Ondarts entre otros, para la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires por el FREJULI : Dr. Oscar Bidegain- Victorio Calabró, por la Unión cívica Radical, Dr. Cesar García Puente-Dr. Raúl Vacarezza, (quienes en la interna de 1972 habían derrotado a la formula integrada por Dr. Alejandro Armendáriz- Dr. Edison Otero) y por la Alianza Popular Revolucionaria, Dr. Marcelo Arabolza-Dr. Eduardo Pimentel. Mientras que por el cargo de Intendente de Saladillo competían Ariel Horacio Delia por el FREJULI, Rodolfo Guadalupe Pérez por la Unión Cívica Radical, Eduardo Ugartemendía por la Alianza Popular Revolucionaria, Dr. Ricardo Galliani por el Partido Socialista Democrático y Carlos Saralegui por la Nueva Fuerza. Por ese entonces los radicales estábamos confiados con el triunfo a nivel local, ya que veníamos de gobernar la ciudad entre 1963 y 1966 con el Sr. Valerio Martín de Iraola. Aunque problemas internos del radicalismo en cuanto a la nominación del Intendente y los Concejales podrían influir en el resultado final y no a favor de los boinas blancas como finalmente ocurrió. El acto de cierre de campaña y donde yo hice mi debut en la tribuna “grande” se realizó en la esquina de las Avenidas Rivadavia y Moreno y donde actualmente está el Edificio “Mayo” se ubicó allí el atril desde donde hablamos, en ese lugar todavía permanecía en pie el edificio donde funcionara la Tienda “La Central”. Era un gran acto del radicalismo y una multitud estimada en 2.000 personas (una gran concurrencia para esa época) colmaba la intersección de las avenidas referenciadas en forma muy compacta y por la avenida Moreno se extendía varios metros tanto hacia la calle Bartolomé Mitre como hacia la Avenida San Martín. También ocurría lo mismo con la avenida Rivadavia donde la presencia de gente se extendía unos metros hacia la calle Sojo y hacia la Avenida Belgrano. Ese día hablaron la candidata a Concejal Lucía Elordieta, el candidato a Senador Provincial Helios Eseveri (de Olavarría, quién después en 1983 fuera electo Intendente de su ciudad), el candidato a Diputado Nacional Dr. Bernardino Modesto Althabe (de General Alvear), el candidato a Intendente de Saladillo, Sr. Rodolfo G. Pérez y cerró el acto el Dr. Raúl Ricardo Alfonsín, líder del Movimiento de Renovación y Cambio de la Unión Cívica Radical que había perdido la nominación presidencial ante el Dr. Ricardo Balbín. La lista de oradores había comenzado conmigo que arranque la serie de discursos. Ello ocurrió hace 44 años atrás, pero todavía lo recuerdo como uno de los hechos más importantes de mi historia política y personal. Yo estaba cursando el cuarto año del Colegio Nacional (había empezado la escuela primaria a los 8 años junto con mi hermana Elena que tenía 6 años, en otro momento comentaré porque me enviaron a la escuela primaria dos años más tarde de lo que correspondía), en los recreos era el único que hablaba de política y me había acostumbrado a pronunciar discursos antes mis compañeros, la mayoría de las veces, me escuchaban con atención, aunque también debo reconocer que muchas veces lo hacían para burlarse. Cuando empezaban “que hable el Goro, que hable el Goro”” yo no me hacía esperar. Días antes del gran acto estábamos en el Comité Partidario de la calle Sarmiento ensobrando boletas para distribuir y llega el Dr. Alejandro”Titán” Armendáriz y dice que hay que definir la lista de oradores. Se definen los oradores que ya he mencionado y agrega Titán:” tendría que hablar alguien de la Juventud”, y acto seguido dice:” puede ser Gorosito”. “Si Gorosito” acota José Alberto Acosta”Larita” quién fuera Secretario privado de “Titán”. Todos aplaudieron y quede designado como orador por los jóvenes. Ello implicaba una enorme responsabilidad para mí, al mismo tiempo que un gran honor, y si bien ya estaba acostumbrándome a hablar en público, me invadía el temor a enfrentar una gran multitud y armar la estructura del discurso. Y fui entonces a buscar ayuda en una de las personas que tuvo gran influencia en mi vida política y personal: El Dr. Juan Miguel Curto (uno de los primeros Abogados de Saladillo y padre de la actual Juez de Falta Dra. María M. Curto) era por entonces mi profesor de Instrucción Cívica. Nos encontramos en el legendario “Bar Rivadavia” (frente a la Plaza Principal) de Francisco Fosco, donde se reunían los radicales y de ahí fuimos a su estudio Jurídico. Antes de ayudarme me dijo: ”Es la primera y última vez que te voy a ayudar en este tema, después tienes que hacerlo solo. No debes depender de nadie, ni en este este tema ni en ninguno, no podes ser un ser dependiente en nada y menos en política” y “vaya si me sirvió ese consejo”. El Dr. Curto me deslizo conceptos, me indico posturas y gesticulaciones, conocía algo del arte de la oratoria. Arme la estructura del discurso y como faltaban unos días para el acto lo ensayaba frente al espejo de un botiquín donde mi padre se afeitaba. En ese momento estábamos pasando una situación familiar muy difícil, mi infancia y juventud lo fue. Hacía poco que habíamos sido desalojados de la casa de propiedad de mi abuelo materno (habían fallecidos los abuelos y la casa se vendió) y nos trasladamos a una pieza de adobe del “rancho” de mi abuelo Gorosito. En la pieza de adobe dormían mies padres, mis siete hermanos menores y yo en el suelo. Una tía nuestra Leticia, dormía afuera debajo de una lona. El botiquín estaba en un baño muy precario que distaba un 20 metros de la “habitación rancho”. Esa tía que hacía trabajos domésticos, me compro en cuotas un saco beige de verano para el día del acto y que después durante mucho tiempo use tanto en verano, como en invierno. La tía también le pidió una corbata prestada a su patrón, el Sr. Ricardo Pérez Codesal y la use ese día. Mucho, yo y mis hermanos debemos agradecerle a la tía Leticia, ella fue una gran ayuda para nuestra madre. Finalmente llego el 27 de febrero de 1973. Una multitud se había concentrado el lugar del acto.. Luego de que el locutor me anunciara tome el micrófono lo apreté muy fuerte y mis primeras palabras fueros estas: “Correligionarios y amigos: Hoy por primera vez en mi vida, ocupo una tribuna política y lo hago con la emoción propia de tal circunstancia y con el orgullo de que esta tribuna sea la de la UCR, el partido de justicia social, las libertades públicas y del sufragio y de que ella vaya a ser ocupada también por el Dr. Raúl Ricardo Alfonsín, futuro presidente de los Argentinos”. Nunca he olvidado esta frase yo tenía que referirme elogiosamente a Alfonsín de otra manera porque el candidato era el Dr. Ricardo Balbín, pero es la frase que me salió, luego si hable de Balbín y de todo lo que tenía preparado decir. La emoción me duro varios días para alguien que estaba dando los primeros pasos en la política era muy importante. Después de que culminan de hacer uso de la palabra todos los oradores, se realizó una cena en la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Saladillo, donde hablaron los candidatos a Diputados Provinciales, el Ingeniero Julio Fernando Volonté (Saladillo), el Dr. Balbino Zubiri (Azul), el Dr. Alejandro Armendáriz y finalmente saludo a los presentes el Dr. Raúl Alfonsín. Pocos días después viaje a “dedo” a la ciudad de La Plata, me aloje en la pensión de estudiante donde vivía Eduardo Volonté (primo de Fernando Volonte) y fuimos al acto de cierre de campaña del radicalismo el jueves 8 de marzo de 1973 donde Ricardo Balbín pronuncio un discurso magistral en la Plaza Rocha. El 11 de marzo se realizaron las elecciones generales, el FREJULI (Frente Justicialista de Liberación) triunfo en el país, en la Provincia de Buenos Aires y Saladillo. Fue la única vez que llore a mis 18 años una derrota electoral, porque inmediatamente comprendí que la política como la vida esta signada de alegrías y de tristezas, por los triunfos y las derrotas y que lo importante es no abandonar nunca la lucha. Ese día el Comité que estaba lleno de gente esperando un triunfo radical al menos en Saladillo, cuando se fueron conociendo los resultados, la gente se fue retirando y como ocurre en estos casos, el Comité quedo casi vacío. Yo todavía con lágrimas en los ojos resuelvo irme caminando al rancho donde vivía, lo hago por la calle Sarmiento (donde está el Comité) hacia la Avenida Moreno y cuando llego al local de la Casa “Felo” veo venir corriendo al Intendente electo Ariel Delía, iba a la sede del FREJULI ( que estaba en la calle Mitre casi 12 de Octubre donde funciono la confitería bailable SAO), saluda al pasar y alguien que había estado todo el día en el Comité Radical y en ese momento estaba conmigo le dice:” Ganamos Ariel” salió corriendo detrás de él. Yo seguí caminado lentamente y llegue a la esquina donde días atrás había pronunciado mi primer discurso ante una multitud. Mientras pensaba en el momento glorioso de mi primer discurso, veía desfilar a los peronistas festejando el triunfo en Saladillo “tradicional bastión radical”, pero ese día nos tocó perder. También vi ese día que muchos de los que estaban en el Comité Radical festejaban con los ganadores. En aquel momento me asombro, hoy ya no. En mi larga trayectoria política lo he visto muchas veces tanto en las internas como en las generales. Hoy con 62 años después de haber sido Concejal, Diputado Provincial e Intendente Municipal por 24 años consecutivos y con 47 años de militancia ininterrumpida en el radicalismo, sigo luchando por los mismos principios y valores que me convocaron a la actividad política cuando tenía 15 años.

Carlos Antonio Gorosito – ex – Intendente Municipal de Saladillo.
NOTA: La foto en blanco y negro muestra en momento donde estoy hablando en la esquina de las Avenidas v Moreno y Rivadavia Se divisa la numeración de Avenida Moreno o Rivadavia con el 601. Y los carteles de la formula Bidegain- Calabro que no habíamos alcanzado a despegar, dado que el día anterior los muchachos del justicialismo nos habían hecho una pegatina en el lugar donde se hacía el acto.

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