Lordén sobre la paridad: “No hay partido ni sociedad que avance sin este pas

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Saladillo/BA. Recibimos y Publicamos: Coronel Dorrego, fines de la década del 60. Una nena rubia corre en la vereda de una calle adoquinada del centro de la (pequeña) ciudad. Ahí cerca, desde el mostrador de la librería, sigue atentamente sus pasos Ricardo, su padre, un comerciante, un hombre lector y de gran corazón. Él sabe que esa chiquita es un tesoro que debe cuidar, mucho, porque ya sufrió un gran golpe hace unos años de haber perdido a su hijo. Por eso, la incentiva a jugar, a soñar. Ella, que creció admirando a Julia, su mamá, y a Marita, su hermana. Tanto que siguió sus pasos y se fue a estudiar medicina y hacer la misma especialidad que ella, ginecología, lo que la llevaría a empaparse en dos pasiones, el servicio por los demás y la defensa de las mujeres.
Estudiar afuera, cosa un tanto rara en el interior de la Provincia de Buenos Aires en aquella época, pero la visión de futuro de un hombre rodeado de libros, que incentivó a su vez a su entorno a cultivarse en esto del leer, llevó a romper con ciertos paradigmas reinantes en los pueblos en tiempos pasados.

Y así fue como Alejandra Lordén, con acento bien marcado en la E, como se dice, como le decimos sus coterráneos, se fue a estudiar a La Plata. Allí conoció a Alejandro Armendáriz, hijo del Titán, el último Gobernador Radical de la Provincia de Buenos Aires. Y por amor, lo siguió. Lo siguió a Saladillo, la que fuera después su tierra adoptiva, y después lo siguió en la política, entrando en las filas del Radicalismo, en donde por su propio esfuerzo fue haciéndose lugar, no sin reveses. Pero esos contratiempos, fueron un esfuerzo necesario para dejar una huella. Huella que marcó el camino para muchas mujeres del radicalismo.

Esta mujer, hoy diputada, se hizo un hueco en su agenda para atender a este humilde servidor y concederle una entrevista…

Alejandra, ¿qué significa la medicina para vos?

La medicina además de ser la profesión que abrace desde muy joven, es una parte de mi ser con respecto al otro. Elegí una carrera que tiende a prevenir e intentar curar algo en los demás, y lo hice estudiando en una Universidad pública, haciendo la Residencia en un Hospital Público (San Martín de La Plata); y trabajé 25 años en un hospital público. Además de ejercer en centros de atención primaria de la salud municipales en Saladillo. Es una profesión que volvería a elegir sin lugar a dudas y que me enseñó lo mejor que tiene un ser humano, que es la gran posibilidad de ser solidario y ponerse en el zapato del otro todo el tiempo. Me he sentido útil con el sentido que le dio esta carrera a mi vida.

¿Se relaciona la vocación de médica con la vocación política?

Claramente. La vocación por la medicina y por la política tienen la misma base. Yo comencé a militar políticamente en la UCR ya de grande, sin embargo milité muchos años para que cada persona (a veces 30 o 40 por día) que veía estuvieran mejor, y no era sólo curarlas de su enfermedad; muchas veces era poner el oído y tratar de acompañarlas. En este caso por mi especialidad (ginecóloga y obstetra), a muchas mujeres que en distintas circunstancias no la pasaban bien y ahí estaba una parte de mí asistiendo y entendiendo la enorme complejidad de sus vidas que hoy tiene que ver con la agenda de género en algunos casos

En ocasiones con sus derechos sexuales y reproductivos. En otras, con la maternidad, con la frustración o el dolor cuando algo pasaba; o cuando lidiaban, a veces acompañadas y otras solas, con enfermedades como el cáncer. Siempre supe que me importaban sus vidas y que quería aportar para mejorarlas

Ahora, hablame de la UCR, ¿qué es para vos?

La UCR es el partido al que me introduje en principio invitada por mi suegro, Alejandro Armendáriz, que me afilió, y años después en el que quise saber y aportar. Mi familia no era de origen radical y nadie militaba en el partido, aunque mi padre sí había votado a Alfonsín y reconocía mucho su trabajo en los de los derechos humanos. Era un gran lector y un hombre inteligente que me enseñó buenos valores junto a mi madre. La militancia radical la comencé con la misma pasión que con la medicina y hoy son mis dos grandes pasiones. El radicalismo encarna los valores que yo representé o intenté representar siempre

En cuanto a las políticas públicas de salud, ¿qué aporte puede hacer el partido?

El partido aportó y sigue aportando a temas que se relacionan a esto, el acceso a la disponibilidad y la atención primaria en salud pública. Y hubo hombres como Oñativia con la reforma de hospitales públicos, hombres como Illia que peleó con grandes corporaciones en beneficio de la salud de su pueblo, hombres como Aldo Neri, el ministro Salud de Alfonsín, que intentó hacer un seguro nacional de salud; Y hasta el actual Ministro de Salud Adolfo Rubinbstein, con la Cobertura Universal de Salud. Educación y Salud siempre fueron pilares para nuestro partido.

¿Y vos qué podés aportar a ello? Sos la presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la provincia, creo que tenés mucho para contar.

En mi tarea como Presidente de la Comisión de salud, y además de trabajar todas las iniciativas de todos los bloques en este tema, soy autora de muchos proyectos de ley; por decir algunos: el proyecto de crear en el ámbito de los hospitales un equipo para prevenir y asistir violencia de género, el proyecto de técnicos en emergencias médicas, el de telemedicina, el de instalar la Maniobra de Heimlich (ya tiene media sanción) en lugares de comida, el de crear un instituto provincial de cáncer, el de asistir a hijos de victimas cuya madre haya muerto por causas del embarazo o parto, el referido a Infecciones intrahospitalarias, el de creación de un marco normativo para la Equinoterapia, otro sobre tabaquismo, otro sobre Grooming… en fin, podría darte muchos más de los que he presentado en la Cámara de Diputados.

Además trabajé en una ley elaborada en conjunto con el Ministerio de Salud, que fue sancionada el año pasado, que es la Ley del Prematuro.

Por otro lado, he organizado más de 20 jornadas visibilizando temas de salud en la Cámara, además de mi agenda de recorrido por hospitales provinciales y municipales, junto a las gestiones diarias y silentes con mi grupo de trabajo que tienen que ver con Salud donde, como nos pide la Gobernadora, ayudamos a empujar esos expedientes para hacerlos más ágiles y menos burocráticos.

Ahora, hablemos de tu nuevo rol de Secretaria del Comité Nacional ¿Qué significó para vos ocupar ese lugar?

Otro gran desafío es el de encarnar este nuevo rol en el Comité Nacional de la UCR presidido por Cornejo, y con grandes hombres del radicalismo nacional, y tal vez pocas mujeres, como sucede aún en muchos espacios políticos, por lo que tengo ahí varios desafíos:

Primero, aportar a la unidad y a la estrategia de trabajo de un partido centenario pero aggiornado a estos tiempos, y como miembro en esta coalición política que con responsabilidad y con propuestas, debe ser un activo importante para Cambiemos.

En segundo lugar representar, a la Provincia de Buenos Aires en el trabajo diario que viene haciendo el Presidente del partido y Vicegobernador Daniel Salvador, para que nuestra provincia tenga y le dé la impronta que siempre debió haber tenido al Comité Nacional; y también poner junto con las demás mujeres de la mesa la voz de muchas que aún no hacen escuchar la suya, y extenderles mi mano

A esto lo hago con mucha responsabilidad y presencia. Para mí en lo personal, no me genera un plus. Sí en lo colectivo. Yo puedo encarnar el rol de mi provincia allí, donde se están dando y se darán discusiones importantísimas que tienen que ver con qué país y provincia queremos para nuestro pueblo, y como aportamos desde ahí a nuestra coalición Cambiemos.

En estos pocos meses hemos tenido innumerables actividades, y la próxima justamente es armar la Comisión de salud del partido con dirigentes importantes y valiosos como Claudia Najul, Mario fiad y muchos otros.

En cuanto a la paridad, ¿creés que es un desafío a futuro que la UCR respete los lugares de las mujeres en los cargos directivos?

La UCR y todos los partidos y cuerpos colegiados, instituciones, organismos y demás, deberían entender la importancia que ya otros países del mundo han comprendido, de que siendo la mitad de la población las mujeres puedan y deben estar involucradas en la tarea que nos compete a cada uno en estos campos, entendiendo que vamos a tener una mejor sociedad cuando trabajemos complementariamente hombres y mujeres. No hay partido ni sociedad que avance sin este paso, que tal vez haya habido que imponerlo antes que pueda darse naturalmente como una evolución de cualquier sociedad.

Ahora, volviendo a salud pública y para cerrar, danos tu postura sobre aborto y cuál debería ser el abordaje de la temática.

El abordaje debe ser por la vida, nunca eligiendo la muerte, pero sí entendiéndolo como un tema de salud pública, y del valor de decisión y la autonomía para ello de miles de mujeres que no pueden elegir y mueren cada año. Nadie está a favor de la muerte, todos queremos educación sexual para prevenir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para salvar la vida de esas mujeres que desde el inicio de la historia de la humanidad a estos días han recurrido a la clandestinidad y al negocio de muchos corriendo riesgos muchas veces en soledad. Ellas mueren dejando hijos como víctimas colaterales. El estado las tiene que acompañar, y después de muchos años, nuestro gobierno, del que formamos parte, dio luz verde al debate. Eso ya es un gran avance del que los radicales nos debemos sentir orgullosos.

Por Bernardo Blázquez Di Croce

Nota traducida al idioma Inglés

ovincia, creo que tenés mucho para contar. En mi tarea como Presidente de la Comisión de salud, y además de trabajar todas las iniciativas de todos los bloques en este tema, soy autora de muchos proyectos de ley; por decir algunos: el proyecto de crear en el ámbito de los hospitales un equipo para prevenir y asistir violencia de género, el proyecto de técnicos en emergencias médicas, el de telemedicina, el de instalar la Maniobra de Heimlich (ya tiene media sanción) en lugares de comida, el de crear un instituto provincial de cáncer, el de asistir a hijos de victimas cuya madre haya muerto por causas del embarazo o parto, el referido a Infecciones intrahospitalarias, el de creación de un marco normativo para la Equinoterapia, otro sobre tabaquismo, otro sobre Grooming… en fin, podría darte muchos más de los que he presentado en la Cámara de Diputados. Además trabajé en una ley elaborada en conjunto con el Ministerio de Salud, que fue sancionada el año pasado, que es la Ley del Prematuro. Por otro lado, he organizado más de 20 jornadas visibilizando temas de salud en la Cámara, además de mi agenda de recorrido por hospitales provinciales y municipales, junto a las gestiones diarias y silentes con mi grupo de trabajo que tienen que ver con Salud donde, como nos pide la Gobernadora, ayudamos a empujar esos expedientes para hacerlos más ágiles y menos burocráticos. Ahora, hablemos de tu nuevo rol de Secretaria del Comité Nacional ¿Qué significó para vos ocupar ese lugar? Otro gran desafío es el de encarnar este nuevo rol en el Comité Nacional de la UCR presidido por Cornejo, y con grandes hombres del radicalismo nacional, y tal vez pocas mujeres, como sucede aún en muchos espacios políticos, por lo que tengo ahí varios desafíos: Primero, aportar a la unidad y a la estrategia de trabajo de un partido centenario pero aggiornado a estos tiempos, y como miembro en esta coalición política que con responsabilidad y con propuestas, debe ser un activo importante para Cambiemos. En segundo lugar representar, a la Provincia de Buenos Aires en el trabajo diario que viene haciendo el Presidente del partido y Vicegobernador Daniel Salvador, para que nuestra provincia tenga y le dé la impronta que siempre debió haber tenido al Comité Nacional; y también poner junto con las demás mujeres de la mesa la voz de muchas que aún no hacen escuchar la suya, y extenderles mi mano A esto lo hago con mucha responsabilidad y presencia. Para mí en lo personal, no me genera un plus. Sí en lo colectivo. Yo puedo encarnar el rol de mi provincia allí, donde se están dando y se darán discusiones importantísimas que tienen que ver con qué país y provincia queremos para nuestro pueblo, y como aportamos desde ahí a nuestra coalición Cambiemos. En estos pocos meses hemos tenido innumerables actividades, y la próxima justamente es armar la Comisión de salud del partido con dirigentes importantes y valiosos como Claudia Najul, Mario fiad y muchos otros. En cuanto a la paridad, ¿creés que es un desafío a futuro que la UCR respete los lugares de las mujeres en los cargos directivos? La UCR y todos los partidos y cuerpos colegiados, instituciones, organismos y demás, deberían entender la importancia que ya otros países del mundo han comprendido, de que siendo la mitad de la población las mujeres puedan y deben estar involucradas en la tarea que nos compete a cada uno en estos campos, entendiendo que vamos a tener una mejor sociedad cuando trabajemos complementariamente hombres y mujeres. No hay partido ni sociedad que avance sin este paso, que tal vez haya habido que imponerlo antes que pueda darse naturalmente como una evolución de cualquier sociedad. Ahora, volviendo a salud pública y para cerrar, danos tu postura sobre aborto y cuál debería ser el abordaje de la temática. El abordaje debe ser por la vida, nunca eligiendo la muerte, pero sí entendiéndolo como un tema de salud pública, y del valor de decisión y la autonomía para ello de miles de mujeres que no pueden elegir y mueren cada año. Nadie está a favor de la muerte, todos queremos educación sexual para prevenir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para salvar la vida de esas mujeres que desde el inicio de la historia de la humanidad a estos días han recurrido a la clandestinidad y al negocio de muchos corriendo riesgos muchas veces en soledad. Ellas mueren dejando hijos como víctimas colaterales. El estado las tiene que acompañar, y después de muchos años, nuestro gobierno, del que formamos parte, dio luz verde al debate. Eso ya es un gran avance del que los radicales nos debemos sentir orgullosos. Por Bernardo Blázquez Di Croce

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