Marta, “la amiga de todos” nunca se terminará de ir

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Saladillo/Ba. Hay noticias que sorprenden, otras impactan, otras duelen, otras provocan un sentimiento muy especial que sale directamente del corazón. Esto fue lo sucedido con el fallecimiento de “la amiga de todos”, nos referimos a la querida Marta Macchi.

Hacer una nota referida a lo que provocó su deceso, hablar de su carrera profesional como lo fue la enfermería, el amor que colocó en cada paciente que atendió, su paso por el Honorable Concejo Deliberante de Saladillo, en donde dejó su conducta ejemplar para tener en cuenta a través de los tiempos, conducta que revaloriza lo de “Honorable” de el poder legislativo, sus libros, tan sencillos como su vida, pero profundos como sus sentimientos, incursionó con un programa de radio en FM Líder, y tuvo su espacio con charlas muy especiales en el programa que quien suscribe esta nota, tuvo en la 98.9, “La Capicúa del Dial”, denominado “César & Cía”.

Todo esto para decir que por donde pasó dejo huellas, y eso en una época donde la amistad verdadera esta tan desvalorizada, ya es mucho, pero mucho decir.

Podría agregar que la conocí en la etapa más difícil de su vida, cuando falleció su esposo, y manteníamos charlas que quedarán para siempre grabadas en mi memoria, Charlas que ponían a flor de piel, su amor, su sensibilidad, uno de los dones más importantes que posee el ser humano, pero poco usual en la práctica, su fortaleza que fue la que la sacó adelante, apoyada por esa hermosa familia de la cual hablaba constantemente y se sentía orgullosa y su fe inquebrantable en Dios.

Por eso hoy hablamos que Martita falleció, pero nunca se irá de nuestras vidas, porque se ganó un lugar definitivo, en ese lugar que tiene la llave de la puerta del lado de adentro, la cual la abrimos solo a quienes no queremos olvidar jamás.

Quiero destacar lo que escribió en su libro “Retazos” y que titulo “Cuando ya no esté”

Así, despacito y sin demasiada bulla, un día me iré.

Será el recorrido, por calendarios empujados por el viento,

por recuerdos de cosas simples, de antiguas huellas y de pasos lerdos.

Entonces ya no seré, ni beso, ni caricia,

alguien descubrirá algún libro mió y volveré a estar vigente

en la musicalidad que en un oído susurren las palabras

que forjaron mis escritos.

y si. fue como lo escribiste Marta. “La amiga de todos”, la mujer luchadora, incansablemente luchadora, que tenía dibujada en su rostro siempre una sonrisa, solidaria, ejemplar en todos los aspectos. Sabemos que Dios le dará ese descanso eterno, que se ganó por ser un ser humano excepcional. Hasta siempre amiga, hoy empezarás a escribir libros celestiales desde la Casa de Dios. (César Morón).

 

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