Las cotizaciones internacionales repuntaron más de 3% ante el temor a interrupciones en las rutas clave de abastecimiento
El precio internacional del petróleo inició la semana con una subida abrupta, impulsada por la intensificación del conflicto en Medio Oriente y la ausencia de señales de distensión diplomática.
El barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia para el mercado estadounidense, superó los USD 100 en las primeras operaciones, mientras que el Brent del mar del Norte rozó los USD 116, consolidando máximos no vistos en meses.
La cotización del WTI para entrega en mayo aumentó más de un 3% en la apertura asiática, situándose en USD 103,13 por barril. El Brent, la referencia global, avanzó cerca de un 3% y alcanzó los USD 115,93, reforzando su tendencia alcista de las últimas semanas.
La escalada de precios respondió a nuevos episodios de violencia en la región, en particular a los ataques con misiles y drones lanzados por los hutíes de Yemen, alineados con Irán, contra Israel durante el fin de semana.
Se trata de la primera vez que este grupo ataca directamente territorio israelí desde el inicio de la guerra, ampliando el escenario de enfrentamientos y profundizando la preocupación por la seguridad del suministro energético global.

Las operaciones estadounidenses en la región elevó el temor a una extensión del conflicto y generó inquietud entre operadores y entidades financieras internacionales.
Los hutíes han advertido que mantendrán sus operaciones hasta que cesen los ataques contra Irán y sus aliados, elevando el riesgo de interrupciones en la cadena de suministros de crudo.
El mercado energético sigue de cerca la posibilidad de que los hutíes dirijan sus ataques a buques que transitan el mar Rojo y el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb. Aunque por ahora el grupo no ha amenazado directamente estas rutas, dispone de capacidad militar suficiente para atacar embarcaciones en esta vía esencial para el comercio mundial de petróleo.
El puerto saudí de Yanbu, utilizado para desviar exportaciones y evitar el estrecho de Ormuz, también está dentro del alcance de los misiles hutíes.
El Brent acumula un incremento superior al 50% en marzo, impulsado por la volatilidad asociada al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.

Teherán ha reducido drásticamente el tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz, permitiendo solo el paso selectivo de embarcaciones, principalmente de países como Pakistán, Tailandia y Malasia, mientras mantiene bloqueada a la mayoría de los buques occidentales.
Ante la posibilidad de una prolongación de la guerra y un eventual bloqueo total de Ormuz, algunas instituciones financieras han advertido sobre escenarios de precios mucho más elevados.
Analistas de Macquarie Group señalaron la semana pasada que el barril podría alcanzar los USD 200 si el conflicto se extiende hasta junio y el paso estratégico permanece cerrado, una proyección a la que asignan una probabilidad del 40%.
El diferencial entre el contrato al contado y el del mes siguiente en el Brent se amplió a USD 7,58, reflejando un mercado muy tensionado y la percepción de escasez a corto plazo, cuando antes del conflicto esta diferencia era prácticamente nula.
La guerra también ha generado daños directos en otras industrias de la región. El fin de semana, instalaciones de la industria del aluminio en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin sufrieron daños considerables por ataques con misiles y drones lanzados desde Irán.
Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos rechaza, por ahora, una operación terrestre a gran escala en Irán, aunque el envío de miles de marines y marineros refuerza la percepción de una posible escalada militar.
(Fuente Infobae)

