La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires se convirtió este lunes en el escenario de una despedida cargada de emoción: desde temprano, familiares, amigos, colegas y admiradores se acercan para darle el último adiós a Luis Brandoni, quien falleció a los 86 años tras permanecer nueve días internado en el Sanatorio Güemes.
El velatorio público se desarrolla en el emblemático Salón Montevideo, donde pasadas las 11:50 llegó el féretro, acompañado por sus seres queridos. En el exterior, sobre la Avenida Presidente Julio A. Roca, una multitud de periodistas, camarógrafos y fotógrafos siguió de cerca cada instante del ingreso, reflejando la magnitud de la figura que marcó la cultura argentina durante décadas.
Entre los primeros en hacerse presentes estuvo el productor teatral Carlos Rottemberg, amigo cercano del actor, quien acompañó el cortejo hasta el interior del palacio legislativo. También asistieron su hija Micaela, su nieta Macarena y la actriz Georgina Barbarossa, entre otras figuras del espectáculo.
Con el correr de las horas, comenzaron a llegar coronas de flores enviadas por instituciones y personalidades, entre ellas la Secretaría de Cultura de la Nación y el exministro Hernán Lombardi. Los homenajes florales se sumaron al clima de solemnidad que atraviesa la jornada.
La ceremonia se extenderá hasta la medianoche, permitiendo que el público también pueda despedirse de uno de los artistas más emblemáticos del país. Según lo previsto, el martes por la mañana sus restos serán trasladados al Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita.
Dentro del salón, el ambiente es de recogimiento. Abrazos, lágrimas y palabras de gratitud se repiten entre colegas, discípulos y amigos, que evocan su trayectoria y destacan su compromiso con el arte y la cultura.
El homenaje en la Legislatura porteña sintetiza el impacto de su legado: una despedida multitudinaria, atravesada por el respeto y el reconocimiento a una figura que dejó una huella indeleble en la escena argentina.
Fuente Infobae



