La cuenta regresiva hacia 2027: cómo la deuda pública y las elecciones agitan el pulso de los mercados

Más allá de las turbulencias financieras que provocó el conflicto en Medio Oriente a nivel global, la incertidumbre económica, política y electoral en torno a 2027 empezó a introducir ruido en los mercados locales. Analistas consultados por Infobae coincidieron en que la cautela inversora proviene de las dudas sobre cómo se pagarán los exigentes vencimientos de deuda y si habrá un cambio de signo político tras los comicios.

En lo que va de 2026, las acciones y los bonos recorrieron un sendero de altibajos. La mayor parte de los papeles de las empresas acumulan rojos, salvo algunas excepciones vinculadas al sector energético, que se vio beneficiado por el aumento del precio del barril del petróleo debido a la guerra entre Estados UnidosIsrael e Irán. De hecho, el S&P Merval, medido en dólares, ronda los 1.900, lejos del pico de 2.400 que tocó durante la actual gestión.

El índice de riesgo país, que surge de la comparación entre la tasa que rinden los bonos argentinos y los títulos norteamericanos de similar plazo, oscila desde hace meses entre los 500 y los 600 puntos básicos. Tras una fuerte compresión poselectoral, el indicador de JP Morgan no termina de romper el umbral de los 450, lo que le permitiría al gobierno de Javier Milei colocar deuda en los mercados internacionales a una tasa más atractiva.

El ministro de Economía, Luis Caputo, y su equipo consideran que el endeudamiento externo es aún demasiado caro, lo demuestra el nivel actual de índice de riesgo país. A la vez, el titular del Palacio de Hacienda plantea que el índice debería ser más bajo por los fundamentals macroeconómicos. Desde su perspectiva, esa rigidez a consolidar la tendencia bajista responde al temor de los inversores a un eventual retorno del kirchnerismo, o regreso de medidas populistas de regulaciones extremas.