Cada vez más elegida en consultorios y debatida en el último congreso
internacional que se llevó a cabo hace unos días en Capital Federal, la
dosis de vitamina C por vía endovenosa se posiciona como uno de los
tratamientos más innovadores dentro de la medicina estética y
regenerativa. La Dra. Karina Saizar (MP 114685) destacó su protagonismo,
los avances científicos y los múltiples beneficios que impulsan esta
práctica.
La medicina estética moderna continúa explorando tratamientos que
prometen resultados sorprendentes. En ese contexto, la vitamina C
endovenosa gana cada vez más protagonismo como una de las técnicas
revolucionarias para la regeneración y el cuidado integral de la piel.
Este tratamiento representa mucho más que un simple procedimiento
cosmético: se trata de una estrategia integral de bienestar que aprovecha
al máximo las propiedades terapéuticas de la vitamina C. Así lo destacó la
dermatóloga Karina Saizar, quien señaló que esta terapia fue uno de los
temas centrales abordados en el último congreso internacional de
medicina estética llevado a cabo en el CEC (Centro de Convenciones
Buenos Aires) , reflejando el creciente interés y los avances en este
campo.
“Hoy sabemos que la vitamina C endovenosa actúa como un antiage muy
potente, ya que genera un freno molecular a la senescencia celular y
brinda protección a las células madre. Además, mejora notablemente el
melasma, favorece la cicatrización y optimiza la calidad de la piel y de la
pared endotelial, ayudando a proteger los vasos sanguíneos”, explicó
Saizar.
Uno de los pilares de esta técnica es su absorción superior. A diferencia de
los suplementos orales o tratamientos tópicos, la administración
intravenosa permite que casi el 100% de la vitamina ingrese directamente
al torrente sanguíneo. Esto posibilita alcanzar niveles plasmáticos
significativamente más altos, potenciando sus efectos antioxidantes y
regenerativos.
Entre los beneficios más destacados, actúa como un potente regenerador
celular. Estimula la producción de colágeno, clave para la firmeza y
elasticidad de la piel, y combate los radicales libres, responsables del
envejecimiento prematuro. “A nivel dermatológico, se traduce en una
reducción visible de líneas de expresión, una mejora en la textura cutánea
y una notable atenuación de manchas, logrando una piel más luminosa y
uniforme”, dijo Saizar.
La especialista también destacó que “se observa una clara mejoría en los
procesos postquirúrgicos, así como en cuadros de cansancio y falta de
energía. Además, funciona como un importante inmunomodulador,
ayudando a mantener la inflamación dentro de límites saludables. Incluso
mejora el umbral del dolor y, como consecuencia, disminuyen distintos
tipos de dolores”.
Además de sus efectos estéticos, este tratamiento aporta beneficios
sistémicos relevantes. Contribuye al fortalecimiento del sistema
inmunológico, reduce el estrés oxidativo y favorece la optimización de
procesos metabólicos, siendo una opción integral de salud.
“El procedimiento tiene una duración aproximada de 60 minutos y
consiste en la administración de vitamina C diluida en suero fisiológico,
siempre bajo supervisión médica especializada. Sólo mediante infusiones
endovenosas se logran niveles altos de vitamina C en sangre y tejidos.
Habitualmente se utilizan dosis de 7,5 gramos, que no son megadosis, ya
que esas se reservan para pacientes oncológicos que realizan
quimioterapia”, detalló la profesional.
Asimismo, agregó que “existe una marca alemana aprobada por ANMAT,
sin conservantes ni estabilizantes, que presenta muy buena tolerancia
durante la administración”.
La frecuencia recomendada suele ser mensual, según las necesidades de
cada paciente. Está especialmente indicado para personas mayores de 30
años, con signos de envejecimiento prematuro, exposición a factores de
estrés ambiental o que requieran procesos de recuperación tisular.
Lejos de ser una tendencia pasajera, la vitamina C endovenosa se
convierte en una verdadera revolución en la medicina estética y
regenerativa. Un enfoque que no solo transforma la piel, sino que
redefine el concepto de bienestar, promoviendo resultados que nacen
desde el interior hacia el exterior.
Cada sesión se convierte así en una inversión en salud, vitalidad y
juventud, con resultados que trascienden lo superficial y apuntan a una
mejora integral de la calidad de vida.
¿Cómo se aplica, doctora?
La administración de vitamina C inyectable debe ser realizada siempre por
un profesional de la salud o personal debidamente capacitado. Existen
diferentes vías de aplicación según el objetivo terapéutico.
La vía intravenosa (IV) es la más utilizada, especialmente en tratamientos
de sueroterapia. Consiste en la administración de la vitamina diluida en
una solución a través de una vena, en un procedimiento que dura 60
minutos.
La frecuencia de las sesiones puede variar, desde aplicaciones puntuales
hasta tratamientos en serie, siempre en función de la evaluación médica y
las necesidades del paciente.
Prensa y Difusión
Cristela Cicaré
@cristelacicare
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