Se espera que la Reserva Federal del los EEUU (Fed) suba este miércoles las tasas de interés por primera vez desde 2023, una decisión motivada por una inflación que se mantiene obstinadamente alta y por un aumento global de los costos de financiación, lo que intensificará el escrutinio sobre cómo describirá el presidente del banco central estadounidense, Kevin Warsh, el primer cambio de política monetaria bajo su mandato.
La suba de las tasas irá en contra de lo que el presidente Donald Trump tenía previsto cuando nombró a Kevin Warsh para dirigir la Fed a principios de este año, al afirmar que esperaba que su designado las bajara. El presidente norteamericano amenazó recientemente con imponer nuevos aranceles a las importaciones si la Fed no reduce el costo del crédito.
Sin embargo, elevar la tasa de interés oficial de la Fed en un cuarto de punto porcentual -decisión que se conocerá a las 15 horas de Argentina-, hasta situarla en el rango del 3,75%-4,00%, es una medida que se volvió casi inevitable, dado que la inflación en los EEUU parece estancada por encima del objetivo del 2% del banco central, los costos de financiación a largo plazo a nivel mundial están al alza y Warsh se enfrenta a dudas sobre su disposición a ir en contra de las exigencias de Trump.



