“Cuando se juega una final no solo gana un equipo”, afirmó el titular de la Conmebol
Las finales únicas de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana 2025, celebradas en las ciudades de Lima y Asunción, generaron un impacto económico superior a USD 110 millones en Perú y Paraguay. Esta cifra fue anunciada por Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, quien destacó que el alcance financiero de los eventos superó registros anteriores.
“Cuando se juega una final no solo gana un equipo”, afirmó Domínguez en sus redes sociales. El presidente de la Conmebol aseguró: “Las Finales Únicas de 2025 demostraron que el fútbol sudamericano es también un motor de desarrollo. Con un impacto económico superior a los 110 millones de dólares, estas finales generaron empleo, movimiento turístico y un legado positivo para Paraguay y Perú. En este nuevo año queremos ir por más, Sudamérica va por todo en el Mundial 2026”. Vale recordar que el continente defiende el título, dado que Argentina, con Lionel Messi como capitán, se consagró en 2022, en la edición que organizó Qatar.
La final de la Copa Sudamericana se disputó el 22 de noviembre de 2025 en el estadio Defensores del Chaco de Asunción. En ese partido, Lanús de Argentina venció por 5-4 en la tanda de penaltis al Atlético Mineiro de Brasil después del empate en el tiempo reglamentario. Según la Dirección Nacional de Migraciones de Paraguay, el país recibió un total de 24.023 visitantes por este encuentro.
Una semana después, el estadio Monumental de Lima fue la sede de la final de la Copa Libertadores. En esa ocasión, Flamengo se impuso por 1-0 a Palmeiras y, como campeón, obtuvo ingresos superiores a USD 33 millones, encabezando la lista de clubes mejor remunerados de la temporada.
Durante 2025, la Conmebol repartió USD 209.090.000 en premios para la Libertadores y USD 78.775.000 para la Sudamericana. Estos montos representan la cifra más alta entregada en la historia de ambas competencias y superan en 400% lo distribuido hace diez años.
La política vigente de la Conmebol busca sostener estas tendencias de crecimiento en el fútbol regional, con la mirada puesta en el Mundial 2026 y el fortalecimiento de la escena internacional sudamericana.
El modelo de finales únicas y el incremento en la distribución de premios consolidan año tras año el atractivo y la proyección del fútbol sudamericano, favoreciendo a clubes, ciudades anfitrionas y públicos de toda la región.
En 2024, el estadio Monumental de Argentina había albergado la definición de la Libertadores, en la que el Botafogo superó 3-1 al Atlético Mineiro. En tanto, la final de la Sudamericana la protagonizaron Racing y Cruzeiro, también en Asunción, con resultado a favor de la Academia por 3 a 1.
(Fuente Infobae)



