A los 38 años, el capitán argentino llevó al Inter Miami a su primer título de conferencia y quedó a un paso del único trofeo que aún no logró en Estados Unidos.
Inter Miami vivió una noche histórica y cargada de emoción: por primera vez desde su fundación, el equipo de Florida se consagró campeón de la Conferencia Este de la MLS. Un logro que marca el crecimiento del club y que deja a Lionel Messi frente a la posibilidad de alcanzar el único título que aún no conquistó en territorio estadounidense: el campeonato absoluto.
El DRV PNK Stadium explotó desde el arranque, pero la fiesta tomó otra dimensión cuando el conjunto de Gerardo Martino selló una victoria sólida, madura y llena de carácter. La figura de la noche fue Tadeo Allende, el mendocino que se transformó en pieza clave del ciclo y que firmó un hat-trick inolvidable, aprovechando cada espacio potenciado por la presencia de Messi.
El capitán argentino, sin necesidad de convertir, volvió a demostrar que su influencia va más allá de los goles: manejó los tiempos, abrió líneas de pase imposibles, asistió, rompió defensas y contagió confianza en todos los sectores del campo. Su abrazo final con Allende, relajado y sonriente, retrató la vigencia de su espíritu competitivo.
Un título simbólico que cambia la historia del club
La coronación en la Conferencia Este tiene un peso especial. Inter Miami nació con ambición, pero tardó en consolidar una identidad. Con Messi como guía, la reestructuración del plantel y la conducción de Martino lograron finalmente darle al equipo una forma clara y un estilo reconocible.
Tras una temporada con altibajos, el cierre fue brillante: jerarquía individual, cohesión colectiva y un funcionamiento que ilusiona a una ciudad entera. Esa campaña superior le permitirá disputar la final de la MLS en su propio estadio, un privilegio que elevó la expectativa al máximo: hoteles completos, entradas agotadas y un ambiente que recuerda los grandes hitos de la carrera del astro.
El rival llegará con ambición, pero también sabiendo que enfrentará a un Inter Miami que se fortaleció en su casa y que tiene a Messi en modo decisivo, ese en el que cada partido parece escrito para agrandar su leyenda.
La final, una oportunidad única para Messi y para el club
Inter Miami buscará conquistar su primer título de liga, un sueño que parecía lejano hace apenas un año y que hoy está al alcance de la mano. Para Messi, es la posibilidad de completar su capítulo estadounidense con la estrella que le falta; para el club, la chance de consolidarse como un proyecto competitivo y ganador.
La semana será corta, intensa y cargada de expectativa. Pero Messi, que celebró este campeonato de conferencia con la alegría de un chico, dejó en claro algo: su hambre de gloria no se agota. Y una vez más, está a un solo partido de agrandar su historia.
(Fuente enteratenoticias.com.ar)



