El vocero presidencial, Adrián Ravier, es el primer funcionario del gobierno argentino que da alguna muestra de querer desescalar el tono de la discusión con la administración de Lula da Silva, la cual se deterioró aún más luego de que el presidente Javier Milei tratara de “basura” y de “presidiario” a su par brasileño el sábado pasado en San Pablo.
“No es la intención que esto afecte las relaciones comerciales entre dos pueblos hermanos que coexisten y de hecho se tienen como socios comerciales principales”, afirmó esta mañana el portavoz del Presidente durante una conferencia de prensa que encabezó en la Casa Rosada.
El mandatario argentino fue uno de los invitados estelares de la Convención Nacional del Partido Liberal (PL) que proclamó como candidato a presidente a Flávio Bolsonaro, principal rival político de Lula de cara a la primera vuelta del 4 de octubre.



