La Legislatura porteña aprobó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, un plan para refinanciar las deudas bancarias en mora por préstamos personales y tarjetas de crédito en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Aprobado por casi todos los bloques, a excepción de La Libertad Avanza, el proyecto deberá ser promulgado por el jefe de gobierno, Jorge Macri, y luego deberá ser reglamentado. Con posterioridad, será puesto en marcha por el Banco Ciudad, quien otorgará los préstamos. Otros bancos del sistema, si lo desean, podrán adherir al programa.
La iniciativa aprobada a nivel de la Ciudad se aprobó en momentos en que hay más de 30 proyectos de tono similar presentados en el Congreso de la Nación como respuesta a la morosidad récord que alcanzó el sistema financiero en el comienzo del año en los préstamos para las familias. Más allá de la suerte parlamentaria que puedan tener esos proyectos, en los bancos genera preocupación que existan soluciones de este tipo para reducir la mora, ya que suelen impactar negativamente en el otorgamiento de nuevos créditos en el sistema. En el gobierno nacional predomina una postura similar.
El objetivo de la ley, según explica en sus primeros artículos, está destinado a “reducir la carga financiera de los hogares, prevenir situaciones de exclusión crediticia, promover la regularización de deudas existentes y contribuir a la estabilidad económica de las familias residentes en la Ciudad”. El plan apuntará a facilitar “la refinanciación y cancelación de deudas de consumo” de personas que se encuentren en situación de vulnerabilidad financiera, mediante el acceso a líneas de crédito especiales.



